Una historia de las que marcan

Desde hace más de un año estoy trabajando en una novela de esas que comienza siendo pequeñas y acaban convirtiéndose en algo muy, muy grande.

La fotografía que os enseño en la que aparecen imágenes, mapas, lugares y dibujos a lado de explicaciones, fechas y datos se ha convertido en parte fundamental de este trabajo que si bien me está resultando duro –quizá sea la novela más difícil que he escrito hasta la fecha-, es también uno de los más gratificantes.

Los que ahí aparecen han sido mis compañeros de viaje durante todo este tiempo, desde que la empecé, y en ellos he posado tantas veces la mirada que cuando tenga que quitarlos de la pared, los echaré de menos.

Todavía queda tiempo para que eso suceda, queda mucho trabajo por hacer, pero me siento satisfecha porque en esa pared hay una historia de las que marcan, os lo aseguro.

 

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Ejercicio Práctico: La sombra

Hoy, tras el periodo vacacional navideño, vuelvo a abrir las puertas de El jardín del sur y lo hago, además, con un relato muy especial. Se trata de uno que he encontrado estas navidades en casa de mis padres. Rebuscando y ordenando me he topado con un ejercicio práctico que hacíamos a veces en el instituto y que consistía en escribir un relato corto que incluyera una serie de palabras que el profesor te daba. En este caso las palabras eran: Pilar, pasear, agua, ruido, asustada, sonreír, flotar, de nuevo y armario.

A continuación os dejo el texto que resultó. He corregido algunos errores ortográficos y gramaticales, y sustituido algunas palabras repetidas, pero el resto y su esencia sigue igual. Espero que lo disfrutéis.

La sombra

De todas formas, pensó, qué puede haber dentro de un sencillo armario, y avanzó hacia él.

Mientras se dirigía  a abrirlo, volvió a escuchar el mismo ruido pero, esta vez, sonó mucho más fuerte. Pilar retrocedió asustada.

Desde muy pequeña había sido tímida e introvertida, y sobre todo muy cobarde y miedosa. Nunca se había atrevido a ir a oscuras por la casa, a mirar por encima del hombro por si alguien o algo la seguía, o a echar un rápido vistazo, por la noche, debajo de la cama. ¿Y si miraba y había algo?

Pilar dudó, pero a pesar de tener miedo, avanzó de nuevo hacia el armario. Lo hizo con paso tembloroso y siguió andando hasta llegar justo enfrente del mueble. Estiró el brazo y, con cierto temor, abrió sus enormes puertas.

Miró en su interior y no vio más que viejas mantas arrinconadas en una esquina del mueble. Nada más. No había allí nada que temer.

Satisfecha por haberse atrevido a hacerlo, Pilar sonrió. Ya no era una cobarde. Pero cuando se disponía a cerrar las puertas, una extraña sombra cobró vida dentro del armario. Sigue leyendo

Charla sobre literatura

El próximo jueves 14 de diciembre a las 19:30 estaré en la Biblioteca Municipal de Zalla (Vizcaya) para charlar con todos vosotros sobre el Premio Planeta, lo que significa para un escritor presentarse al certamen y quedar finalista, mis novelas anteriores y futuras, la experiencia de escribir, etc.

Estáis todos invitados. ¡No os la perdáis!

Finalista Premio Planeta 2017 (Ampliación)

El pasado 15 de octubre quedé en cuarto lugar en el Premio Planeta 2017 con la novela La isla de las musas, presentada con el seudónimo de Ricardo Pedreira Ulloa.

A pesar de no resultar ganadora, ser finalista y obtener ese cuarto lugar en una edición en la que se han batido todos los récords de participación con 634 obras presentadas, es ya un premio. Creo que es un importante reconocimiento a la perseverancia y el trabajo. Hay que ser constantes, confiar y no darse por vencidos por difícil que se nos haga el camino o la meta se dibuje inalcanzable. Trabajo, esfuerzo y paciencia.

La isla de las musas es una novela clásica de misterio y terror sobre el amor, la culpa, la inspiración, la locura y el olvido. Una obra muy especial, diferente, que espero que muy pronto podáis tener entre las manos. Os atrapará.

Finalista Premio Planeta 2017

Anoche quedé en cuarto lugar en el Premio Planeta 2017 con la novela La isla de las musas presentada con el seudónimo de Ricardo Pedreira Ulloa.

Fue una noche estupenda en la que disfruté mucho y conocí a personas muy interesantes que me dieron muy buenos consejos.

 

La isla de las musas es una novela muy especial, diferente, os lo aseguro, sobre el amor, la culpa, la inspiración y el olvido que espero y deseo que muy pronto podáis tener entre las manos. Merece convertirse en realidad.

En los próximos días pondré más fotografías de la cena y el transcurso del Premio. Prometido.

Vídeo aniversario

Con motivo del cumplimiento de un año de la publicación de “El ladrón de sueños”, quiero compartir con vosotros un vídeo de aniversario.

Espero que os guste mucho.

Un año de “El ladrón de sueños”

La andadura de El ladrón de sueños no ha sido un camino de rosas; no ha sido fácil. Desde que la escribí y el instinto me dijo que debía mandarla al Premio Planeta, donde quedó entre las finalistas, ha pasado mucho tiempo y ha tenido, hemos tenido, que atravesar un sendero muchas veces con demasiadas piedras. Por fortuna, la recompensa ha llegado y el recorrido, al final, ha merecido la pena.

Hoy hace un año que El ladrón de sueños vio la luz y haciendo balance de este tiempo me siento muy, pero que muy contenta.

El 29 de mayo del año pasado la novela se publicó y, poco a poco, gracias sobre todo al boca oreja, ha ido escalando posiciones en el interminable catálogo de libros de Amazon, donde se puede adquirir, hasta posicionarse entre los más vendidos. Sigue leyendo

El ángel negro (Segunda parte)

Con cautela, cuatro cartas fueron giradas desvelando el misterio que ocultaban. Una a una, fueron colocadas sobre un pequeño atril correspondiente al jugador y dictaron su sentencia.

Buena o mala. Justa o injusta. Allí estaba.

Carta roja: 35-40 años

Carta amarilla: pelirroja

Carta blanca: joya

Carta negra: india

La jugada no era la mejor; no era satisfactoria. El resultado no apuntaba optimismo. Difícil de localizar.

Al ángel negro le hubiera gustado gritar, lanzar los dados contra la pared o levantar el tablero de un manotazo, pero se contuvo. Guardó su malestar, su nerviosismo y su rabia, y lo escondió en lo más profundo de su ser. No podía mostrar debilidad frente al resto de jugadores. Además, se le había ocurrido una idea. Sigue leyendo