Feliz día de la biblioteca

¡Feliz día de la biblioteca!

Son las bibliotecas tesoros que debemos cuidar y mimar. Templos de sueños, esperanzas y sabiduría por los que navegar y, también, naufragar.

(Ilustración de Mónica Carretero)

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El faro de…

Hace tiempo que no nos divertimos jugando a ¿Qué ves? ¿Qué imaginas? y hoy me apetece perderme por esta estupenda sección con una nueva fotografía y miles de historias que imaginar en ella. ¿Y a vosotros? ¿Os apetece?

Vamos allá.

Mirad con detenimiento la siguiente imagen. Prestad atención a los detalles y guardad todo lo que veáis en vuestra mente.

¿Qué veis?

Contempladla sin prisa.

Mirad el maravilloso mar golpeando o, mejor, acariciando las rocas. Sus distintas tonalidades de azul, su espuma y sus secretos porque estoy segura de que guarda muchos.

Observad el faro, altivo, galante, haciendo frente al viento y al sol que cae ese día a plomo. Rocas, mar, sol y viento. También hierba verde, luminosa, que resiste al embate del salitre con gallardía caballeresca.

Es un lugar embriagador, precioso e hipnótico en el que parece que el tiempo se detiene o simplemente, desaparece.

Ahora, como en otras ocasiones, tras ver la imagen, cerrad los ojos y dejad que la imaginación haga el resto.

¿Qué imagináis? Sigue leyendo

Estructuras: La zanahoria de Big little lies.

Cuando veo una serie o una película, al igual que cuando leo un libro, no solo me fijo en la historia que se me cuenta. También lo hago en cómo se me cuenta. Imagino que vosotros hacéis lo mismo. No voy a ser yo una especie de bicho raro, ¿verdad?

La estructura, que para mí es algo así como el esqueleto que sustenta la trama, puede ser de muy diversas formas. Desde el “érase una vez” hasta el “me he perdido y no entiendo nada”, hay una gran abanico de posibilidades que resultaría casi imposible de describir, pero este verano he encontrado en algunas series recientes un maravilloso esqueleto que hace que la historia, normalmente muy buena también, no solo se sostenga sino que haga que queramos caminar a su lado sin perdernos detalle.

Antes de continuar, debo aclarar que no hay que engañarse y dejarlo todo en manos de la estructura, aunque hoy estemos hablando de su importancia vital, porque si la historia es mala, por muy bueno que sea lo que la rodea o sustenta, no hay nada que hacer. El lector o el espectador aguantará un poco más que con una estructura normal, pero al final desistirá y abandonará. Sigue leyendo

Una carta de amor para Clara

Hoy, paseando por los alrededores de la Playa de Poniente, en Gijón, me he encontrado una carta de amor. Sí. Tal cual. Una carta de amor para Clara. Estaba sujeta entre los listones de madera de un banco, mirando al mar y al sol.

Cuando la he visto, he dudado si cogerla o no. Yo no soy Clara. No era una carta para mí, pero la curiosidad me ha podido, así que la he alcanzado y la he abierto.

Al leerla, he sentido emoción y una sonrisa enorme se ha dibujado en mi cara. Por un instante me he visto envuelta de esperanza y he pensado que, quizá, el ser humano no sea tan malo.

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El ángel negro (Segunda parte)

Con cautela, cuatro cartas fueron giradas desvelando el misterio que ocultaban. Una a una, fueron colocadas sobre un pequeño atril correspondiente al jugador y dictaron su sentencia.

Buena o mala. Justa o injusta. Allí estaba.

Carta roja: 35-40 años

Carta amarilla: pelirroja

Carta blanca: joya

Carta negra: india

La jugada no era la mejor; no era satisfactoria. El resultado no apuntaba optimismo. Difícil de localizar.

Al ángel negro le hubiera gustado gritar, lanzar los dados contra la pared o levantar el tablero de un manotazo, pero se contuvo. Guardó su malestar, su nerviosismo y su rabia, y lo escondió en lo más profundo de su ser. No podía mostrar debilidad frente al resto de jugadores. Además, se le había ocurrido una idea. Sigue leyendo

El ángel negro (Primera parte)

Los cuatro dados, dos azules, uno blanco y otro negro, con sus aristas redondeadas y tras un soplido irracional de pedida de suerte, como si el lugar fuera un casino, rebotaron con calma sobre el tablero. Giraron varias veces sobre sí mismos ante la expectación de los presentes, solo cinco personas pues no era un juego apto para débiles de corazón o de mente. No se permitía la duda o la vacilación. Tampoco el abandono.dados

Los dados rodaron hasta acabar, por fin, mostrando el destino a su lanzador. Los azules marcaron seis y dos. El blanco indicó uno y el negro, cuatro. Esos eran los números a avanzar por las tres diferentes y dispares líneas de casillas del tablero. Tres curvadas y tortuosas sierpes que se enredaban y enmarañaban entre ellas como serpientes en plena cópula.

La primera línea, añil, imprimía el tiempo. Cercano o lejano. Mucho o poco. Lapso temporal siempre con un principio y un final inexcusable y limitado. Se comenzaba ese día en el que los dados giraban, rebotaban y dictaban sentencia. Luego, el destino marcado por ellos revelaba cuándo se terminaba. Sigue leyendo

Metal

Hoy me apetece jugar. ¿Y a vosotros? Hace mucho, además, que no lo hacemos.

Sé que os gusta la sección ¿Qué ves? ¿Qué imaginas? y hoy nos lo vamos a pasar muy bien jugando a adivinar qué es lo que vemos y qué es lo que imaginamos.

Mirad la siguiente imagen.

metal1

¿Qué veis?

Parece de metal. Está borroso, como si se moviera, y brilla. Es un círculo del que sobresale una especie de bola con dos orificios bastante grandes y oscuros. El metal está arañado en algunas zonas y se ve cierta vejez en otras. Se usa.

Volved a mira la imagen y, después, cerrad los ojos.

¿Qué imagináis?

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Relatos desde El jardín del sur

Relatos desde El jardín del surCuando acabó el verano y El jardín del sur volvió a abrir sus puertas, os comenté que estaba preparando una sorpresa. Bien, pues ya está lista.

Se trata de un pequeño libro de relatos sobre el amor, la amistad, el miedo o el terror. Historias de verdad, mentiras y dolor.

Algunos de ellos los conocéis, ya que forman parte de la sección de relatos del blog, y otros son exclusivos de esta obra recopilatoria pensada para los amantes de las letras.

La idea es que podáis disfrutar de los relatos ya conocidos y de los nuevos de una forma sencilla y cercana a través de un libro digital sin la necesidad de buscarlos en el blog y leerlos en una pantalla de ordenador, que siempre es más engorroso. Por eso, mi intención era que el libro hubiera salido de forma totalmente gratuita, pero no ha sido posible. Amazon, donde está publicado, no me lo permite por lo que he tenido que ponerle precio. Pero no os asustéis que he marcado el más bajo que la plataforma deja (0,99), pues mi intención no es “sacaros los cuartos”, sino que leáis, disfrutéis, soñéis y lo paséis bien.

Espero que os guste mucho.

Enlace al libro: AQUÍ

De regreso

Las vacaciones tocan a su fin y es hora de ponerse manos a la obra. ¿Tenéis ganas? ¿Os apetece? Yo os invito a acompañarme por los muchos y singulares senderos que tiene este nuestro jardín del sur.

libros_jardin

En esta nueva temporada podremos pasear entre libros, fotografías, letras y curiosidades. Hablaremos del registro de la propiedad intelectual, del olvido al que es sometida la historia literaria que albergan ciertas ciudades por el peso del turismo excesivo o de los fallos ortográficos repetidos que acaban siendo norma, entre otras muchas cosas. Sigue leyendo

Cerrado por vacaciones

vacacionesDurante las próximas semanas, el blog permanecerá cerrado, que no inactivo. Ya sabéis que cualquier duda, sugerencia, mensaje, etc. que me queráis hacer llegar, será bien recibido y contestado. Seguiré, además, por las redes sociales donde también podréis contactar conmigo si queréis.

El jardín del sur cierra por vacaciones para disfrutar, relajarse y, por supuesto, descansar. Y también, no nos vamos a engañar, trabajar con más ahínco en esos proyectos que llevan buen ritmo, pero que necesitan un empujón. Éste es el momento.

Pasadlo muy bien y, allá donde vayáis, no olvidéis meter unos cuantos libros en la maleta, que siempre son una excelente compañía. Si no sabéis cuál, os invito a visitar la sección de reseñas.

Nos vemos en nada.