La lluvia y yo

En todas mis novelas, la lluvia está presente, sobre todo en las dos últimas. ¿Sabéis por qué? Porque tengo un recuerdo muy especial relacionado con ella que me acompaña siempre que escribo.

En invierno, cuando estudiaba en la universidad y regresaba de noche, me bajaba del autobús y el aire frío y la lluvia me golpeaban la cara. Esa sensación me decía que ya estaba en casa. Cuando escribo el tiempo que va a hacer en mis novelas, intento plasmar ese recuerdo en las páginas. Me gusta que algunos de mis personajes sientan esa emoción.

 

Página de autor de Amazon en “Enlazados”

Hace ya un tiempo que no actualizábamos la sección Enlazados, ¿verdad? Pues hoy vamos a hacerlo con un solo enlace, sí solo uno, pero muy importante para todos aquellos interesados en  publicar a través de Amazon. Creo que os va a ayudar mucho. Se trata de la página de autor de Amazon.

Allá vamos.

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El club de las palabras perdidas: bargueño y albéitar

Retomamos el Club de las palabras perdidas para reivindicar un par de términos relegados en la parte más callada del diccionario que me han hecho llegar dos seguidores del blog. Seguro que llaman vuestra atención porque curiosas, desde luego, son. Allá vamos.

Las palabras que hoy reivindicamos son: bargueño y albéitar. Sigue leyendo “El club de las palabras perdidas: bargueño y albéitar”

‘Love Is in the Air’

El amorEse sentimiento que, como asegura uno de los personajes de mi última novela, «mueve el mundo, eleva al hombre y lo hace libre. Porque no hay nada más hermoso que amar y ser correspondido».

Así se debían sentir los que han colocado este curioso candado en un puente de Gijón. Lugar que, no sé, a mí no me termina de gustar demasiado porque me parece un sitio un tanto feo para esto del amor. Un puente sobre la autovía, demasiado expuesto al sol, un tanto sucio… Pero, bueno, pensaremos aquello de que el amor es ciego y que, seguro, aunque no lo veamos, hay un motivo importante por el que ese candado deba estar en ese barrote concreto de ese puente en concreto.

Como ya he dicho otras veces en las que me he encontrado cosas curiosas por la calle, de esas que tienes que mirar dos veces porque algo has captado por el rabillo del ojo, son estas “pequeñeces” las que te sacan una sonrisa y te hacen creer en la belleza del mundo.

Alguno os preguntaréis, ¿y si se rompe el amor? Entonces, recurriendo de nuevo a otra de las ideas de mi personaje, creeremos que «el desamor, en el fondo, es una parte más. Una pieza más. Amores piadosos, locos, traicioneros, de una noche o de toda una vida. Amores, en definitiva, que nos hacen humanos».

La otra crónica: La Semana Negra de Gijón

La 32 edición de la Semana Negra de Gijón ha llegado a su fin y ha batido récords de visitantes y de venta de libros. También de autores, pues es la edición en la que más escritores han participado (142) y, durante su celebración, allí he estado yo para hoy contaros en el blog, a mi manera, cómo la he vivido.

Empezaré explicando, para los que desconozcáis cómo es esta muestra, que no se trata de una feria literaria al uso. Hay casetas con librerías y algunas editoriales, pero lo que más abunda son los tenderetes de libros de segunda mano, puestos de mercadillo (entiéndase ropa, joyas, juguetes, bolsos, souvenirs, etc.), quioscos de bebida y comida, y atracciones o, como las llamamos algunos, barracas. También hay tres carpas de más tamaño que es donde se hacen los encuentros y presentaciones literarias y las firmas de libros. Todo ello al lado del mar.

Hay quien acude a la Semana Negra por los autores y quien lo hace para estar de fiesta. Todo cabe en esta semana cultural y se mezcla. Hay quien va a lucir palmito, beber y comer, y los hay que acuden a comprar libros y conocer a escritores. Hay quien asiste en familia o solos. Es una combinación, digamos, curiosa. Sobre si es adecuada o no (tanto en tipo de gente, ubicación, horarios, etc.), no voy a entrar. No es este lugar para debatir esos asuntos. Sí os diré que a mí me gusta mucho y la disfruto al máximo. Sigue leyendo “La otra crónica: La Semana Negra de Gijón”

Vuestras extravagantes búsquedas

Hace unos días, por Facebook, una compañera hablaba de las distintas y peculiares búsquedas por las que sus seguidores llegaban a ella. Eso me hizo preguntarme por las que vosotros hacéis para acabar de paseo por mi jardín del sur. Y no hablo de las preguntas comunes donde destacan La princesa de hielo y todas sus variantes –sois muchos los fans de la saga de Camilla Läckberg– propuesta editorial, diferencias entre haya-halla-allá o qué leer, sino de esas otras curiosas y también, llamémoslas, extravagantes e incluso inconfesables.

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¿Qué tipo de escritor eres?

«Hay dos tipos de escritores: los jardineros y los arquitectos. El arquitecto planifica toda la casa antes de martillar el primer clavo; dibuja esquemas, sabe cuán profundo debe cavar para hacer el sótano, cuántas habitaciones habrá y dónde irán las tuberías. Luego tenemos a los jardineros que cavan un agujero, plantan una semilla y la riegan con su sangre, y después ven qué sale e intentan darle forma. Soy más jardinero que arquitecto».

George R. R. Martin

En España, este tipo de escritores se corresponderían con los llamados escritor mapa y escritor brújula.

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En abril, poesías mil…

Durante este mes de abril, ha habido una iniciativa muy curiosa y bonita cerca del barrio donde vivo en Gijón. Una de esas ideas que te sacan una sonrisa y te hacen creer, no sé, en la belleza del mundo.

La Asociación de vecinos Evaristo San Miguel han colocado por diferentes lugares poemas hechos por sus asociados. Bancos, farolas, columpios, etc. se han llenado de palabras, rimas, letras y cariño por el arte. Ahora que vivimos rodeados de gritos y continuas voces malsonantes, se agradece, y mucho, una llamada a la belleza.