Cerrado por vacaciones

Aprovechando que el Piles pasa por Gijón, que estamos en pleno Festival Metrópoli y que hoy empieza la Semana Negra, voy a cerrar el blog por vacaciones para disfrutar y, por supuesto, descubrir y vivir nuevas aventuras.

El blog permanecerá cerrado, pero no inactivo. Ya sabéis que cualquier duda, sugerencia, mensaje, etc. que me queráis hacer llegar, será bien recibido y contestado. Seguiré, además, por las redes sociales donde también podréis contactar conmigo si queréis.

Pasadlo muy bien y, allá donde vayáis, no olvidéis meter unos cuantos libros en la maleta, que siempre son una excelente compañía. Si no sabéis cuál, os invito a visitar la sección de reseñas.

Nos vemos en nada. Feliz verano.

Portadas repetidas

La portada de un libro, ya lo sabéis, es como la presentación del mismo y la primera impresión que el lector se llevará de nuestro trabajo. Es la que saluda e invita, o no, a leer. De ahí su trascendencia. Cierto que no es lo único que hará que alguien compre, lea y valore nuestra labor y esfuerzo ‒también está el resumen, quiénes somos, nuestras anteriores obras, etc.‒, pero importa.

En un gran escaparate repleto de novelas, dejando de lado el nombre del autor (que ya sabemos que es muy importante ya que no es lo mismo un novato que uno consagrado), la portada será lo primero que haga que el lector decida echar un vistazo a un libro o a otro. Es así. Lo visual nos llama o nos horroriza.

Por todo esto me ha llamado mucho la atención la siguiente coincidencia de la que, seguro, ya habréis oído hablar en las pasadas semanas. Se trata de las últimas novelas de Paco Ignacio Taibo I y Lorenzo Silva. (Los nombres están puestos de acuerdo a quién fue el primero en publicar su novela).

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Una carta de amor para Clara

Hoy, paseando por los alrededores de la Playa de Poniente, en Gijón, me he encontrado una carta de amor. Sí. Tal cual. Una carta de amor para Clara. Estaba sujeta entre los listones de madera de un banco, mirando al mar y al sol.

Cuando la he visto, he dudado si cogerla o no. Yo no soy Clara. No era una carta para mí, pero la curiosidad me ha podido, así que la he alcanzado y la he abierto.

Al leerla, he sentido emoción y una sonrisa enorme se ha dibujado en mi cara. Por un instante me he visto envuelta de esperanza y he pensado que, quizá, el ser humano no sea tan malo.

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Vídeo aniversario

Con motivo del cumplimiento de un año de la publicación de “El ladrón de sueños”, quiero compartir con vosotros un vídeo de aniversario.

Espero que os guste mucho.

Un año de “El ladrón de sueños”

La andadura de El ladrón de sueños no ha sido un camino de rosas; no ha sido fácil. Desde que la escribí y el instinto me dijo que debía mandarla al Premio Planeta, donde quedó entre las finalistas, ha pasado mucho tiempo y ha tenido, hemos tenido, que atravesar un sendero muchas veces con demasiadas piedras. Por fortuna, la recompensa ha llegado y el recorrido, al final, ha merecido la pena.

Hoy hace un año que El ladrón de sueños vio la luz y haciendo balance de este tiempo me siento muy, pero que muy contenta.

El 29 de mayo del año pasado la novela se publicó y, poco a poco, gracias sobre todo al boca oreja, ha ido escalando posiciones en el interminable catálogo de libros de Amazon, donde se puede adquirir, hasta posicionarse entre los más vendidos. Sigue leyendo

Adictos al odio

Odio: antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

Ahora, tras leer la definición de odio que da la RAE, me gustaría pediros que echéis un vistazo a vuestras redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) y a los comentarios de usuarios en los distintos medios de comunicación o en las plataformas de ventas. ¿Qué veis? ¿Qué es lo que se respira?

Yo veo una sociedad adicta al exceso y, también, adicta al odio. Leo irreflexión, resentimiento y desprecio. Eso es lo que veo, leo y siento.

Da igual el tema del que se trate, la fotografía que se cuelgue o la opinión primera que se exponga, el resultado, muchas veces, demasiadas, es el mismo. Un millón de comentarios dañinos que rezuman resentimiento hacia no se sabe muy bien qué o quién. Veo una sociedad hastiada de sí misma y aburrida que busca la aprobación de otros y que daña, sin miramientos, acostumbrada al insulto y el argumento fácil, a todo aquel que piense diferente.

Odio. Es una palabra compleja que no se puede usar a la ligera, lo sé, pero la siento, la leo y la veo reflejada en muchas afirmaciones de usuarios que toman al que piensa diferente como enemigo. Hacen del espacio virtual su campo de batalla donde luchan a vida o muerte porque su opinión, su comentario, su idea, su juicio y veredicto sea el predominante y el que todos alaben. Sigue leyendo

Enlaces de la propiedad intelectual

Hoy os traigo dos enlaces interesantes, como siempre, y muy importantes para cualquier creador. Es necesario que los conozcamos y usemos, viendo los tiempos de corren de plagios, robo intelectual, etc., para proteger nuestras obras sean estas de la índole que sean.

Cuando nuestra creación está terminada y creemos que está lista para ser movida más allá de las paredes de nuestra mente y nuestra casa, os recomiendo que, antes de hacerlo, la registréis. No es obligatorio. De hecho es un proceso voluntario porque se considera que el solo hecho de su creación ya protege a la obra, pero por si las moscas (hay mucho pillo por ahí), es mejor, desde mi punto de vista, registrarla.

A continuación tenéis los enlaces a los dos principales lugares de inscripción de obras intelectuales:

  • SAFE CREATIVE: es un registro online de la propiedad intelectual para obras con derechos de autor sean estas de literatura, música, vídeo, fotografía, etc. Cuenta con un apartado gratuito de licencias que se consiguen tan solo registrándose y subiendo la obra a inscribir. A parte de las licencias gratuitas, también brinda de pago con más coberturas. Dependiendo de qué tipo de obra quieras registrar y de cómo la quieras proteger, puedes optar por unas u otras.

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El ángel negro (Segunda parte)

Con cautela, cuatro cartas fueron giradas desvelando el misterio que ocultaban. Una a una, fueron colocadas sobre un pequeño atril correspondiente al jugador y dictaron su sentencia.

Buena o mala. Justa o injusta. Allí estaba.

Carta roja: 35-40 años

Carta amarilla: pelirroja

Carta blanca: joya

Carta negra: india

La jugada no era la mejor; no era satisfactoria. El resultado no apuntaba optimismo. Difícil de localizar.

Al ángel negro le hubiera gustado gritar, lanzar los dados contra la pared o levantar el tablero de un manotazo, pero se contuvo. Guardó su malestar, su nerviosismo y su rabia, y lo escondió en lo más profundo de su ser. No podía mostrar debilidad frente al resto de jugadores. Además, se le había ocurrido una idea. Sigue leyendo

El ángel negro (Primera parte)

Los cuatro dados, dos azules, uno blanco y otro negro, con sus aristas redondeadas y tras un soplido irracional de pedida de suerte, como si el lugar fuera un casino, rebotaron con calma sobre el tablero. Giraron varias veces sobre sí mismos ante la expectación de los presentes, solo cinco personas pues no era un juego apto para débiles de corazón o de mente. No se permitía la duda o la vacilación. Tampoco el abandono.dados

Los dados rodaron hasta acabar, por fin, mostrando el destino a su lanzador. Los azules marcaron seis y dos. El blanco indicó uno y el negro, cuatro. Esos eran los números a avanzar por las tres diferentes y dispares líneas de casillas del tablero. Tres curvadas y tortuosas sierpes que se enredaban y enmarañaban entre ellas como serpientes en plena cópula.

La primera línea, añil, imprimía el tiempo. Cercano o lejano. Mucho o poco. Lapso temporal siempre con un principio y un final inexcusable y limitado. Se comenzaba ese día en el que los dados giraban, rebotaban y dictaban sentencia. Luego, el destino marcado por ellos revelaba cuándo se terminaba. Sigue leyendo